Pembrey & Bygren

Todo empezó en Övercalix

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Olov Larsen Bygren, de la Universidad Umea (Suecia); Junto al profesor Marcus Pembrey (Emérito de genética pediátrica del Instituto de salud infantil del Colegio Universitario de Londres), han hecho grandes descubrimientos trabajando juntos en Överkalix, una pequeña y aislada ciudad Sueca cercana al círculo polar ártico. Es y ha sido Överkalix una región característicamente inaccesible y remota a lo largo del tiempo. Y por ello ideal para el estudio de estos genios contemporáneos. Esta ciudad sueca fue el campo de estudio de ambos científicos y puede que guarde la demostración que induzca una revuelta médica. Ha estado incomunicada del resto del mundo durante la mayor parte de su historia. Marcus Pembrey ha viajado hasta allí para encontrarse con Olov.

   Bygren

 

Desde un principio ambos creyeron en que la historia que reposa sepultada en los camposantos de esta localidad de Suecia puede encubrir las pruebas de sus novedosos pensamientos acerca de la biología molecular, y en particular de la epigenética. En el cementerio de Överkalix han podido estudiar al menos dos generaciones en la misma tumba.Y este grupo de suecos que yacen en tal cementerio contribuyeron postmortem con Marcus y Olov para que de manera esencial cambiemos la forma en que concebíamos la herencia hasta hoy.Marcus y Olov encontraron allí abuelas y nietas, abuelos y nietos, quienes vivieron casi 100 años apartados de la Suecia central y pujante, descubriendo vínculos que confunden al pensamiento científico, hasta ahora adormecido sosegadamente en los satisfactorios sillones de la genética humana.

   Pembrey

 

Y a partir de sus investigaciones nos explican como comportamientos como el fumar, lo que comemos y tomamos, y tal vez otros factores que forman parte del estilo de vida de los padres, producirían cambios semipermanentes en la línea germinal.Sus conclusiones son la culminación de más de 20 años de trabajo.¡Veinte años tras estas revolucionarias ideas! Imagino cuando por primera vez Pembrey se enfrentó a la magnitud de su descubrimiento. ¡Cuanto pudo gratificarse al trabajar junto a Bygren en Överkalix! Pembrey y Bygren se aventuraron a confrontar con la “pureza” en ciencias biológicas, y afirmaron que la vida de los padres, abuelos, e incluso bisabuelos puede llegar a afectar directamente la salud de una persona. A pesar de no haber experimentado estos últimos una situación de tipo tóxica, o psicológicamente estresante, o alimentaría (entre tantas).

Y ahora podemos explicar algunos tratamientos que solo provenían de lo empírico. Como el porqué que hoy los ginecólogos recomiendan a sus pacientes que buscan un embarazo o ya están embarazadas la suplementación con ácido fólico. Ahora sabemos que la correcta metilación del ADN (Una de las facetas químicas implicadas en la epigenética) producida por la suplementación de ácido fólico es el mecanismo de acción evidente en la prevención de  malformaciones de la espina neural.

  

Marcus Y Una Paradoja Alumbradora

Pembry descubrió que las conjeturas acerca de lo que nos faltaba en este rompecabezas residían en el curioso contrasentido de los síndromes de Anglemans y de Prader-Willi, dos perturbaciones rigurosamente desemejantes ocasionadas puntualmente por el mismo defecto genético. Cuando Pembrey se ilustró acerca del modelo hereditario de estos padecimientos observó que lo que ciertamente interesaba era el origen del fragmento del cromosoma 15 que se había degenerado.La situación se planteaba así: Si el fragmento en cuestión estaba en el cromosoma 15 que el niño había heredado del padre, entonces tenía el síndrome de Prader-Willi, mientras que si el fragmento había sido heredado de la madre padecía el síndrome de Anglemans.Imaginemos la gran extrañeza para pembry al descubrir que el mismo fragmento de ADN que faltaba pudiera causar una enfermedad cuando provenía de la madre y otra enfermedad completamente distinta cuando procedía del padre. Entonces intuyó que lo genes sabían de quién provenían. Tenían esa información etiquetada. El Imprinting. El cromosoma 15 sabe de quien proviene, y para ello existe una etiqueta (llamada impronta) colocada en este mismo cromosoma, relacionado con la formación del óvulo o esperma de la anterior generación que declare la procedencia de mamá o bien del papá. Y de acuerdo a estas diferentes procedencias trabajarán de forma desigual. Por ello, no obstante la secuencia de ADN sea la equivalente, el heterogéneo juego de genes es callado dependiendo de cual de los padres proceda.El Imprinting o Impronta Genética significa, en pocas palabras, que los genes conservan la memoria de donde proceden.Por ello, hoy pensamos que algo más, aparte del ADN, es transmitido a través de generaciones. Una capa informativa oculta (epigenética) que actúa y es capaz de controlar directamente el funcionamiento de nuestros genes. Lo que significa que la herencia no se atiene solamente a los genes que se heredan, sino que debemos tener en cuenta si esos genes se transmiten silenciados, apagados o en marcha. Trabajo hecho por otros genes no codificadores, pero de una tremenda importancia. Puedes pensar en estos genes como si fueran interruptores de luz. Si enciendes el gen, la luz fulgura, el gen se torna dinámico, y hace que la célula ejecute alguna función determinada. Si está apagado, todo está a oscuras, está inactivo. El interruptor permanece encendido o apagado y eso le da a la célula su identidad.La actividad de los genes es entonces controlada por un interruptor, y la unión de una simple sustancia química a estas partes interesadas en la herencia dicta si el gen se apaga o se enciende. Se expresa o no.

  

Este hecho de que los genes puedan ser encendidos o apagados a través de interruptores lo llamamos Epigenética. Y es la epigenética, en definitiva, el fenómeno que nos muestra como los genes se activan o desactivan, revolucionando profundamente a la nueva biología.En Suecia, Olov Bygren estaba investigando si una nutrición escasa tuvo algún efecto en la salud, cuando se topó con algo curioso. Parecía que la hambruna podía haber afectado a la gente casi 100 años después, incluso aunque ellos no hubieran padecido hambre. Así es como se contactó con Marcus Pembry.

El suministro de comida de los ancestros había afectado la longevidad o la taza de mortalidad de sus nietos. Efectivamente.Pembry tenía la corazonada de que la incidencia de la diabetes pudiera ser un indicador de que la epigenética tenía algo que ver con lo antedicho.Pembry pensaba que la impronta podía estar involucrada en la Diabetes, por lo que Olov rastreó en los archivos buscando muertes por diabetes y luego trató de recordar si había algo inusual en la dieta de sus abuelos.Unos meses después le envió un correo diciéndole que sin duda alguna había una fuerte asociación entre el suministro de alimentos del abuelo y la muerte por diabetes del nieto especificada en su certificado de defunción. Así que, naturalmente, verdaderamente había habido algún efecto transgeneracional.

Claros vínculos generacionales entre abuelos y nietos. Marcus y Olov descubrieron que la esperanza de vida de los nietos estaba siendo directamente afectada por la dieta de sus abuelos. Y entonces Överkalix fue la llave para encontrar la primera evidencia de la herencia epigenética en humanos. Nada más ni nada menos que el mecanismo que transmite la información de la exposición al medio ambiente de una generación a otra. Marcus y Olov quisieron esclarecer cuando se puede avivar en los ancestros la respuesta transgeneracional.Ambos volvieron de nuevo a los informes, y los revisaron de nuevo.           

Y cuanto más los estudiaban, más patrones descubrieron.Estudiaron el suministro de alimentos de los abuelos durante cada año, desde el momento en que fueron concebidos hasta que cumplieron 20 años. Encontraron que solo hay ciertos períodos en el desarrollo de los ancestros donde se pueden disparar esas respuestas generacionales. Son los que bien pudieran llamarse “Períodos Sensibles de Desarrollo”.Vieron esto en Överkalix: Cuando una hambruna era capaz de provocar efectos, era diferente para la abuela que para el abuelo.La abuela parece que fue susceptible mientras aún estaba en el útero, mientras que al abuelo le afecto justo antes de la pubertad.                                                      Y el momento de estos períodos delicados del ciclo vital nos revelaba que estaba relacionado con la formación de los óvulos y el esperma. Por lo tanto la información medio ambiental quedaba impresa en el óvulo y el espermatozoide en el momento de su formación.La respuesta transgeneracional está relacionada con la formación del esperma y los óvulos en los abuelos. El diagrama final que Olov compartió con Marcus mostraba un vínculo significativo entre las dos generaciones con la dieta en una y con la esperanza de vida en la otra. Así, Pembry y Bygren tuvieron la primera evidencia concluyente de que un efecto medio ambiental había sido heredado por humanos. El impacto de la hambruna había sido captado por los genes en los óvulos y el esperma y la memoria de ese suceso había sido trasmitida y afectada a los nietos de las siguientes generaciones. Lo que nuestros abuelos comieron puede afectar a nuestra salud. No podemos, en un normal desarrollo de la vida, separar los genes del efecto medio ambiental. Están muy entrelazados. Cada vez más parece como todo tipo de sucesos medio ambientales fueran capaces de afectar a los genes. Y esto es un punto de inflexión enorme para la ciencia y las artes que se sirven de ella.

 Michael Skinner

 

Michael comprobó que la exposición de un solo animal a una toxina provocaba un amplio abanico de enfermedades en casi todos los individuos de las generaciones posteriores. Y como los efectos epigenéticos han sido observados en los humanos, eso puede también que tenga consecuencias para nosotros. Lo que esto significa es que si tu abuela estuvo expuesta a algo cuando estaba embarazada podría provocarte a ti una enfermedad, incluso aunque tu no hubieras estado expuesto, y además, se la vas a trasmitir hasta a tus bisnietos.Es decir que la vida de nuestros ancestros tiene la capacidad de afectarnos directamente. Ya no solo por su genoma, sino por la epigenética.La epigenética vincula nuestro pasado, presente y futuro de una manera inimaginable anteriormente. Esto me hace pensar en la trascendencia, pero ya desde una perspectiva no solo existencial sino multidimensional.Es un cambio de paradigma que podrá explicar un montón de cosas.  Hay muchas enfermedades muy comunes como el alzheimer y la diabetes que son muy difíciles de explicar genéticamente en la actualidad. Y tal vez muchas de estas enfermedades comunes son de hecho causadas por cambios epigenéticos, y no necesariamente genéticos. Está claro es que estos conocimientos cambiarán para siempre la forma en que pensamos sobre nosotros mismos como personas en particular, y como especie en forma general. Pembry cuenta que cuando uno ve por primera vez una fotografía aérea de la tierra, y observa esa especie de delicada bola navegando por el universo, tal imagen causa un profundo efecto emocional respecto a la necesidad de salvar nuestro planeta.

Marcus cree que las futuras generaciones pensarán de forma planetaria y no tan individualista. Y tal vez entonces adquieran una mirada más universal y de largo plazo. Porque de hecho han visto la foto y es posible que se den cuenta de que vivimos la vida como una especie más, y somos guardiánes de nuestro genoma. Nuestro tesoro ancestral que contiene la información de quienes somos. Tal vez esto nos haga menos egoístas. Porque ya no eres solo tu y luego el final…, y ya no puedes ser tan egoísta.Ya no puedes decir “Fumaré, me drogaré, y haré lo que quiera porque estoy dispuesto y decidido para morir joven”. Sino que tienes la enorme responsabilidad de pensar también en tus hijos y nietos.

 

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