Seminarios Internacionales

SEMINARIO HISTÓRICO: OCTUBRE 2012 en COSTA RICA

 “LA PERSONA HOLOGRÁFICA EN UN MUNDO MULTIDIMENSIONAL”

¡Inolvidable! 

 

Junto a la Lic. Hazel Blanco Incer, Directora del Centro Lezahbi. San José de CR.

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La persona holográfica en un mundo multidimensional

REVISTA RP/INTERNET Sep, 2012 • Número 54Principal

EXPERTO INVITADO: DR. FABIO CELNIKIER

 

UNA REVOLUCIÓN DE PARADIGMAS

“Tenemos una tendencia enorme a clasificar como no relevante aquello que no entendemos”.

Thomas Gingeras

Estamos recorriendo la hermosa y a la vez difícil vía de la Integración en ciencias. Evolucionando desde el eclecticismo sumamente pragmático hacia el complejo campo de las intersecciones integrativas multidimensionales para que el todo sea realmente mucho más que la mera suma de las partes. Desde ya hace muchos años recorremos los vasos comunicantes de las distintas neurociencias para entender nuestras conductas desde el mismo corazón neurocientífico. Sin la comodidad de comulgar exclusivamente con ninguna teoría reduccionista, y disfrutando la transversalidad del conocimiento y el abordaje multinivel en el campo clínico. Obviamente este entrelazamiento holográfico que ha modificado nuestras miradas como médicos y en general como personas más universalmente hablando.

Ilustraciones: Germán Gallo - Alejandro Calderone

Conociendo las diferentes neurociencias y la neurociencia misma, quienes trabajamos en salud mental ahora más que nunca sabemos que las distintas corrientes en la teoría y práctica de la psicología humana abordarán al paciente privilegiando unas u otras “herramientas cuerpo-mente”. La epigenética es un factor fundamental para el control de la actividad del ADN de los genes y el desarrollo saludable de nuestras vidas, o bien el encendido y puesta en marcha de enfermedades. Tal vez hilando fino entre las ciencias, sean los fundamentos filosóficos que subyacen a este enfoque el constructivismo en el campo del pensamiento y el principio de incertidumbre de la física cuántica.

De este último, concluimos que es imposible para cualquier escuela de psicología ofrecer una explicación absolutamente “verdadera” y “definitiva” de la realidad, y cabalga sobre el hecho de que la realidad está determinada por el punto de observación del sujeto que observa. Y cada teoría de la personalidad, cada escuela de psicología, enfoca la conflictiva humana desde sus propias bondades, pero también desde sus propias limitaciones y carencias.Por ello, para los médicos nos es muy excitante este tópico, ya que ahora sabemos que es posible controlar los cambios epigenéticos mediante cambios en los estilos de vida y/o a través de los fármacos que administramos. Confiamos en que toda la comunidad médica y científica se atreva a surfear estas olas en cambio paradigmático permanente. Pues como dice el Tao: “Lo único permanente en la vida es el cambio”.

Thomas Kuhn decía, respecto a la revolución de los paradigmas, que toda comunidad que se enfrenta a un quiebre en el conjunto de creencias imperantes necesariamente es forzada a pasar por las siguientes tres etapas al paradigma pujante: el rechazo en primera instancia; la duda como segunda estación; y por último la aceptación de las nuevas creencias apoyadas por las nuevas teorías emergentes, cuando ya la nueva perspectiva es tan evidente que ya es imposible cuestionarla desde los viejos argumentos. Como todo paradigma se compone de un sistema de creencias que prescriben formas de pensar, sentir, decir y actuar en nuestro mundo, un cambio de marco paradigmático propone una gran revolución del conocimiento. Los paradigmas son los elementos que constituyen el marco de referencia desde el cual cada individuo mira la realidad. Determinados paradigmas causan la adopción de ciertos principios de vida que comúnmente tienen bastantes aspectos erróneos. Ya no es una discusión tentadora la que fuera de nuestros predecesores deterministas genéticos y ambientalistas extremos: ¿Naturaleza o crianza?. Es que la certeza de vernos como resultado de esa evidente interacción hoy coloca a tal debate en un lugar dejado atrás, y aburrido de volver a visitar. En nuestro presente nos cuesta imaginarnos a nosotros mismos como seres ajenos a la construcción multidimensional de la cual genes y ambiente protagonizan un entrelazamiento inextricable que da lugar a nuestra subjetividad. Estamos parados sobre un nuevo paradigma a través del cual podemos definirnos como personas de un modo diferente a como lo hacían anteriores generaciones.

 

 Somos lo suficientemente amplios de criterio como para entender que los esquemas rígidos de la biología que describía un camino unidireccional y predeterminado desde el ADN a la proteína (con paso previo por la estación ARN) ha dado un paso al costado para mostrar la más dinámica doble vía de la información biológica que contempla a la genética clásica y a la novedosa dimensión epigenética. Y desde ya, es importante transmitirles que el fenómeno epigenético tiene un impacto directo en nuestro modo de concebirnos y entender el mundo.

 

UN CAMBIO EN EL PENSAMIENTO MÉDICO SIN PRECEDENTES

Ilustración: Alejandro Calderona

Los médicos estaremos en busca del equilibrio entre el sentido humanístico de nuestra labor diaria y los conocimientos más sorprendentes que nos dan la genética, la epigenética, la proteómica y la Psiconeuroinmunoendocrinología. Es una revolución sin precedentes respecto a los modos de entender la salud y la enfermedad, las lesiones traumáticas, el embarazo, el desarrollo prenatal y posnatal, las vías de diferenciación celular, los mecanismos de muerte celular programada y el envejecimiento. Iremos conociendo el profundo sentido de lo humano desde una perspectiva multinivel y en constante co-emergencia contextual. Por ejemplo, uno de los cambios más profundos consiste en abandonar nuestra postura existencial de especie esclavizada por nuestros genes. Si el 95% de las personas nacemos con genes perfectamente normales y hasta el momento solamente se ha podido determinar que sólo un 2% de las enfermedades son causadas por genes defectuosos, entonces: ¿Somos víctimas de nuestros genes o bien responsables de nuestros estilos de vida personales y conductas ecobioéticas de conjunto?

 Justamente, la epigenética es aquello que manifiesta cómo actúan los modos de vida sobre nuestros genes y explica el diálogo permanente entre genes y ambiente psicosociobiológico. Actuando como interlocutor entre el ambioma y el genoma, es el resultado del diálogo entre estos, y nos ayuda a entender numerosos procesos de salud y enfermedad entre tantos procesos naturales de característica universal. Cada célula de la red PNIE tiene algunos genes activos y otros silenciados. De acuerdo a esto se producen sólo determinadas proteínas en cada una de ellas, y por ello cumplen con funciones diferentes dentro de la misma red y son estéticamente distintas. Pero al conocer que las células de dicha red presentan receptores de membrana (proteínas) para señales químicas de los diferentes tipos constitutivos de la misma, podemos inferir que la red psiconeuroinmunoendócrina está regulada epigenéticamente desde sus orígenes (ontogenéticos y filogenéticos), y de este modo sus componentes pueden vincularse entre sí tan entrelazadamente.En cuanto a la herencia misma y la biología molecular implicada en ella, la epigenética trata de patrones de expresión de genes que no vienen determinados por la secuencia genética (con referencia a la cadena de pares de bases del ADN de cada individuo). Y esta herencia alternativa viene fijada porque los genes se expresan o no dependiendo de ciertas condiciones bioquímicas, como la metilación del ADN o de las histonas, o bien de la forma de la cromatina, la acción de genes silenciadores, y de otras causas numerosas que aún no conocemos. El Dr. Carlos Soria nos brinda una linda metáfora “fashion” acerca de lo descripto. Nos cuenta que los dispositivos epigenéticos son como vestidos bioquímicos que lleva el ADN desnudo. Si estos vestidos son finos y transparentes, entonces permiten ver el ADN y los genes pueden expresarse. Si en cambio estos vestidos son gruesos, no permiten que los genes se expresen.

Almuerzo de camaradería durante el Seminario Internacional Costa Rica 2012 

¿EMPODERAMIENTO ALOSTÁTICO O VULNERABILIDAD Y CARGA ALOSTÁTICA?

Una vuelta de tuerca a la vulnerabilidad y a la resiliencia. La epistemología nos ayuda a comprender cómo de la interacción entre las condiciones genéticas heredadas y las experiencias sociopsicológicas, neurovegetativas, endocrinas e inmunológicas de los primeros años de vida, habrá de surgir una “Indefensión PNIE” o un “Empoderamiento PNIE” propio de cada sujeto.

La PNIE nos explica cómo la maquinaria psiconeurológica interactuará con expansiones hormonales e inmunológicas, en esa Interfase llamada PNIE-network, a través de mecanismos de retroalimentación positivos y negativos, siempre mediados por la impronta epigenética, dando lugar a fenómenos de neuroplasticidad, y más aún, “PNIE plasticidad”, que serán responsables de la traza personal (Evocando a H. Laborit) que nos acompañará hasta nuestra misma muerte.Observamos que si la persona tiene una respuesta adaptativa a los estímulos del ambiente, tal situación se transforma en crecimiento fisiológico y fortalecimiento de su yo multidimensional. Hoy día a este proceso lo llamamos “alostasis”.

En tal caso, la persona ha mostrado su “resiliencia”, ha salido ganadora de la situación estresante. La persona se encuentra en un estado de empoderamiento siconeuroinmunoendócrino respecto al ambioma. Seguramente su autoestima es tan buena como el amor que recibe y ha recibido desde niño, pertenece en su devenir histórico a una sociocultura que lo sostiene, contiene y reconoce, y goza de una buena salud física, se ha nutrido históricamente de biosímbolos espirutuales positivos que lo fortalecieron y reforzaron positivamente como persona.

Si la persona, en cambio, muestra “vulnerabilidad” y no se ha adaptado fisiológicamente al estresor, lo denominamos actualmente “carga alostática”. Lo que deriva en múltiples caminos de enfermedad posibles. En este caso, la persona se encuentra en una situación de indefensión psiconeuroinmunoendócrina.

EL DOBLE CÓDIGO QUE NOS CONSTRUYE

Tenemos un “doble código”. El genético es uno. Pero también hay un código epigenético, constituido por un sistema de moléculas unidas al complejo ADN/histonas que gobiernan la expresión de los genes. Las colas proteicas de las histonas catalizan una gran variedad de mecanismos químicos, como la acetilación y la metilación, que amplifican la expresión de genes vecinos. Los patrones de metilación de ADN son lo mejor, estudiados y entendidos como marcadores de fenómenos epigenéticos. Mecanismos intrínsecos que hoy día se siguen estudiando con profundidad. Nuestros conceptos acerca de la herencia darán un giro rotundo.

Podremos entender, entre tantas cosas, la trascendencia transgeneracional. Conoceremos sobre el legado de nuestros genes. Desde nuestros bisabuelos hasta nosotros y desde nosotros hacia nuestros nietos y bisnietos como nunca lo habíamos percibido. Y comprenderemos entonces que la trascendencia humana es multidimensional y no sólo una metáfora