Historia Y Actualidad


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Históricamente, se atribuye a Conrad Waddington el término epigenética, allá por el año 1942. Conrad Waddington la describía como el sector de la biología que estudia las interacciones causales entre los genes y sus productos que dan lugar al fenotipo.

 Waddington

Los inicios de la epigenética en la bibliografía datan de mediados del siglo XIX, sin embargo los comienzos de la noción pueden hallarse ya en Aristóteles, quien creía en la epigénesis. Decía al respecto que el desarrollo de la forma orgánica del individuo se gestionaba a partir de materia amorfa.

Esta discutida afirmación fue el substancial argumento en contra de la conjetura que defendía que nos desplegamos a partir de organismos pequeñísimos indiscutiblemente ya constituidos. Incluso hoy día, aún no existe un consenso universal acerca de hasta qué punto estamos preprogramados o modelados por el ambiente.

Denise Barlow  dice que la epigenética perpetuamente ha sido todas las cosas extrañas y asombrosas que no pueden ser explicadas por la genética. Y es buena esta forma de entenderla. Aún sin profundidades determinantes.Es que la diferencia entre genética y epigenética seguramente puede cotejarse con la diferencia que se halla entre escribir y leer un libro. Una vez que el libro ha sido escrito, el texto (los genes o la información almacenada en el ADN) será el idéntico en todas las reproducciones que se distribuyan entre los lectores. Pero, cada lector podría desentrañar el guión del libro con una representación subjetiva tenuemente desigual, con sus desemejantes emociones y proyecciones que pueden ir mudando a medida que se despliegan las secciones del mismo.

 Barlow

Bryan Turner, de Birmingham (Reino Unido), prefiere una descripción fonográfica/tecnológica, y nos explica que el ADN no es más que una cinta que amontona información, pero no hay manera de sacar utilidad de esta información sin un aparato para su reproducción. La epigenética se interesa por el reproductor de cintas. No es la cinta en sí. El genoma es la cinta con la información. Y el epigenoma su reproductor. Sin los 2 no habría expresión posible.

 Turner  

El alemán Jörn Walter prefiere una metáfora informática, donde el disco duro es como el ADN y los programas de software el epigenoma. Así, es posible acceder a cierta información del disco duro con el manejo de los programas de la PC. Pero existen ciertas áreas protegidas por contraseñas y otras no (abiertas). Tendremos que investigar e intentar entender por qué existen contraseñas para ciertas regiones y por qué otras regiones son de libre acceso.

Olov Larsen Bygren, de la Universidad Umea (Suecia); Junto al profesor Marcus Pembrey (Emérito de genética pediátrica del Instituto de salud infantil del Colegio Universitario de Londres), han hecho grandes descubrimientos trabajando juntos en Överkalix, una pequeña y aislada ciudad Sueca cercana al círculo polar ártico. Es y ha sido Överkalix una región característicamente inaccesible y remota a lo largo del tiempo.

 Bygren

Y por ello ideal para el estudio de estos genios contemporáneos.Esta ciudad sueca fue el campo de estudio de ambos científicos y puede que guarde la demostración que induzca una revuelta médica. Ha estado incomunicada del resto del mundo durante la mayor parte de su historia. Marcus Pembrey ha viajado hasta allí para encontrarse con Olov.

  

Desde un principio ambos creyeron en que la historia que reposa sepultada en los camposantos de esta localidad de Suecia puede encubrir las pruebas de sus novedosos pensamientos acerca de la biología molecular, y en particular de la epigenética.En el cementerio de Överkalix han podido estudiar al menos dos generaciones en la misma tumba.

Y este grupo de suecos que yacen en tal cementerio contribuyeron postmortem con Marcus y Lars Olov para que de manera esencial cambiemos la forma en que concebíamos la herencia hasta hoy.

Marcus y Olov encontraron allí abuelas y nietas, abuelos y nietos, quienes vivieron casi 100 años apartados de la Suecia central y pujante, descubriendo vínculos que confunden al pensamiento científico, hasta ahora adormecido sosegadamente en los satisfactorios sillones de la genética humana.Y a partir de sus investigaciones nos explican como comportamientos como el fumar, lo que comemos y tomamos, y tal vez otros factores que forman parte del estilo de vida de los padres, producirían cambios semipermanentes en la línea germinal. Hijos y nietos, sencillamente escribiendo.Sus conclusiones son la culminación de más de 20 años de trabajo.¡Veinte años tras estas revolucionarias ideas! Imagino cuando por primera vez Pembrey se enfrentó a la magnitud de su descubrimiento. ¡Cuanto pudo gratificarse al trabajar junto a Bygren en Överkalix!

Pembrey y Bygren se aventuraron a confrontar con la “pureza” en ciencias biológicas, y afirmaron que la vida de los padres, abuelos, e incluso bisabuelos puede llegar a afectar directamente la salud de una persona. A pesar de no haber experimentado estos últimos una situación de tipo tóxica, o psicológicamente estresante, o alimentaría (entre tantas).

Para el oncólogo catalán Manel Esteller, la epigenética es lo que manifiesta cómo actúan los modos de vida sobre nuestros genes. La epigenética sería algo así como el interlocutor del ambiente con la genética. El diálogo entre el “Ambioma” con nuestro genoma.

 

  Manel Esteller

Manel asegura que la epigenética ayuda a entender el proceso de numerosos tumores, pero también que es la epigenética lo que permite advertir por qué el hombre y el chimpancé son tan diferentes a pesar de que conllevan el 99% de los genes. Y otras muchas cuestiones más que escapan a la genética tradicional, como el porqué una célula madre decide tomar por cual o tal camino de diferenciación.Nos explica manel, así mismo, el porqué los clones pueden tener problemas de obesidad, de diabetes y otros, al escapar ya no al control genético, sino al epigenético. O bien por qué dos gemelos idénticos tienen enfermedades y personalidades distintas si tienen el mismo ADN. ¿Una incógnita era esta, no? Ahora sabemos que los gemelos idénticos presentan diferencias epigenéticas.

Es un tema sobradamente estimulante para quienes pensamos psiconeuroinmunoendocrinológicamente. Lógicamente.

Para los clínicos del “Campo Psi” es más aún excitante si sabemos que es posible controlar los cambios epigenéticos mediante el estilo de vida o los fármacos que administramos. Es decir que nuestro epigenoma es más fácilmente moldeable por nuestros hábitos. Ya hay dos fármacos usados en oncología. Uno para desmetilar el ADN y el otro para acetilar histonas. El primero se usa contra un tipo de leucemia y el segundo contra un linfoma. Causan la remisión de esos subtipos de tumores.

Psicoterapia Integrativa Estratégica Y Epigenética: Una Coalición Para Mejorar Nuestra Calidad De Vida.

Los médicos y hombres de ciencia pensábamos que la herencia estaba solo en los genes, limitada a la codificación ligada a la secuencia del ADN. Marcus y Olov, como escribí párrafos atrás, demostraron que la herencia es más que eso. Patearon el tablero. Porque la secuencia del ADN es solo una pequeña parte del misterio de los genes y la herencia humana.

Hasta hace un tiempo opinábamos que en ese santiamén cada uno de nosotros recogíamos un juego de cromosomas de nuestro papá y otro de nuestra mamá, recombinados en el proceso meiótico, y a partir de allí la particularidad única de cada persona.

 

Espermatozoide y óvulo


Se suponía que estos genes localizados en los cromosomas, estaban encerrados dentro de cada núcleo celular de cada célula de nuestro cuerpo, permaneciendo protegidos e indemnes a la forma en que vivimos. Sin ser amenazados por nuestro estrés. Como aislados herméticamente de nuestro devenir azaroso cotidiano.Así que, bajo estos juicios, especulábamos que lo que forjarías con tu supervivencia podía conmoverte solo a ti, pero tus genes persistían aislados, impasibles a los cambios personales, y sin contaminar. Y por supuesto, ortodoxamente, sin cambios para las futuras generaciones.


Si un individuo se expone a una toxina en el ambioma, puede enfermar. Pero además, el nuevo fenómeno demuestra que una toxina medio ambiental no solo afecta al individuo expuesto, sino también a las dos o tres generaciones siguientes.

La epigenética es un factor de control para la actividad del ADN de los genes silenciados o no,  y tiene un papel principal en el desarrollo de enfermedades.

Michael Skinner comprobó que la exposición de un solo animal a una toxina provocaba un amplio abanico de enfermedades en casi todos los individuos de las generaciones posteriores. Y como los efectos epigenéticos han sido observados en los humanos, eso puede también que tenga consecuencias para nosotros.Lo que esto significa es que si tu abuela estuvo expuesta a algo cuando estaba embarazada podría provocarte a ti una enfermedad, incluso aunque tu no hubieras estado expuesto, y además, se la vas a trasmitir hasta a tus bisnietos.Es decir que la vida de nuestros ancestros tiene la capacidad de afectarnos directamente. Ya no solo por su genoma, sino por la epigenética.La epigenética vincula nuestro pasado, presente y futuro de una manera inimaginable anteriormente. Esto me hace pensar en la trascendencia, pero ya desde una perspectiva no solo existencial sino multidimensional.Es un cambio de paradigma que podrá explicar un montón de cosas. Hay muchas enfermedades muy comunes como el alzheimer y la diabetes que son muy difíciles de explicar genéticamente en la actualidad. Y tal vez muchas de estas enfermedades comunes son de hecho causadas por cambios epigenéticos, y no necesariamente genéticos.Está claro es que estos conocimientos cambiarán para siempre la forma en que pensamos sobre nosotros mismos como personas en particular, y como especie en forma general.

 

Pembry cuenta que cuando uno ve por primera vez una fotografía aérea de la tierra, y observa esa especie de delicada bola navegando por el universo, tal imagen causa un profundo efecto emocional respecto a la necesidad de salvar nuestro planeta.


Marcus cuenta que en parte este es el motivo por el que las futuras generaciones pensarán de forma planetaria y no tan individualista. Y tal vez entonces adquieran una mirada más universal y de largo plazo. Porque de hecho han visto la foto y es posible que se den cuenta de que vivimos la vida como una especie más, y somos guardiánes de nuestro genoma. Nuestro tesoro ancestral que contiene la información de quienes somos.Tal vez esto nos haga menos egoístas. Porque ya no eres solo tu y luego el final…, y ya no puedes ser tan egoísta.Ya no puedes decir “Fumaré, me drogaré, y haré lo que quiera porque estoy dispuesto y decidido para morir joven”. Sino que tienes la enorme responsabilidad de pensar también en tus hijos y nietos.

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